domingo, 30 de septiembre de 2012

I EMOTION EXTREME JAÉN

El martes pasado acabamos las obras del Centro Comercial y por fin estoy más liberado, y como ya lo sabía, pues me apunté a la Emotion Extreme, una carrera de 66,6 km y 3.300 m de desnivel positivo que se disputaba en Jaén. Y, ¿qué pintas tú en Jaén?, os preguntareis, ¿no? Pues un amigo del equipo de atletismo de la UPV con el que hice los 101 km de Ronda, Fernando R., es de un pueblo de Jaén llamado Torreperogil, y para celebrar que había aprobado la oposición nos propuso a unos cuantos descerebrados hacer esta carrera, y claro, no pude negarme! (bueno, el día que se inscribieron le llamé para decirle que no iba a poder ir por el trabajo, ya que no sabía cuándo era exactamente la inauguración, pero ese mismo día me arrepentí y me inscribí también…).
Y claro, como la inauguración fue esa misma semana, pues pude ir sin problema alguno, excepto por el hecho de que no pude entrenar prácticamente nada. Pero bueno, el caso es que era aprovechar el finde para liberar la tensión del último mes de trabajo. Así, ayer sábado me fui a casa de Fernando R. donde me reuní con él y con el resto de descerebrados: Norma, Javi Galindo, Fernando G., Adelino, Miguel Ángel y Loli. Norma estaba lesionada y no iba a poder correr y Loli se había apuntado a la media maratón de montaña, pero el resto estábamos inscritos a la larga (había también una maratón de montaña) y ninguno había preparado ni medio bien la carrera.
Pues así, esta mañana nos hemos presentado en la salida de Jaén para hacer lo que pudiéramos, pero sobre todo acabar la carrera en las 12 horas de tiempo límite y sabiendo que íbamos a quedar entre los 100 primeros (porque esa el número de inscritos, jeje). Yo no tenía claro a qué ritmo salir, y pensé en salir con Fernando R. ya que solemos ir siempre al mismo ritmo en las carreras de asfalto. En la salida, he vuelto a colocarme en la última fila del pelotón para quitarme presión y evitar salir demasiado rápido y quemar muchas calorías, y me he encontrado sin ninguno de mis compañeros. Como siempre, he comenzado a adelantar rápidamente a muchos corredores y poco a poco he pasado a Javi (que también estaba tocado físicamente), a Loli, a Miguel Ángel y a Fernando R., pero ha decidido no seguirme porque estaba un poco asustado por la distancia.
Tras la primera subida, había un tramo bastante técnico por la cresta con muchas piedras y poco después había una bajada bastante complicada, con un tramo de mucha pendiente en el que había que ayudarse de cuerdas para bajar, seguido de una pedrera muy disfrutona. Y, sorprendentemente, en el tramo de cuerdas me he encontrado con Fernando G. y con Adelino. No esperaba verlos en toda la carrera porque en las carreras de asfalto son muy buenos y siempre van muy adelante, pero no tienen experiencia en montaña. Así, cuando el terreno se pone algo técnico, pierden velocidad, mientras que yo puedo ir igual de rápido. Además, Fernando G. se había caído en la cresta y andaba algo temeroso cuando había alguna dificultad.
Y así les he superado en ese tramo: ¡iba el primero de los 6!, pero por poco tiempo... Adelino me ha alcanzado enseguida en el camino y me ha acompañado unos pocos kilómetros hasta que Fernando G. nos ha alcanzado y entonces se me han vuelto a ir coincidiendo con un subidón por un cortafuegos durísimo. Como sabía que no andaban muy lejos, intenté mantener un ritmo alto para no perderlos.
En el siguiente avituallamiento, al poco de empezar la bajada, los he alcanzado, al estar Fernando G. curándose las magulladuras de su caída en la primera cresta, y los tres juntos hemos ido bajando por la pista, hasta que se tomaba nuevamente otra senda, donde me he vuelto a escapar. No les esperaba porque sabía que ellos pronto me iban a alcanzar en el llano. Y así ha ocurrido: primero me alcanzó Adelino y después Fernando G. A esa altura de carrera íbamos en la posición 25º aproximadamente (según nos decía la gente de la organización).
La siguiente subida era muy larga, aunque no muy dura, pero era lo suficientemente dura como para hacerme ponerme a caminar, llevándonos al punto más alto del recorrido. Sin embargo, Fernando G. y Adelino sí que han continuado trotando y se me han vuelto a escapar, aunque pronto también iban caminando. Los veía a lo lejos y los tenía de referencia y caminando me he ido acercando a ellos poco a poco (muy poco a poco…), al estar yo más acostumbrado a caminar y llevar un paso más rápido. Además, también hemos ido adelantando a otros corredores y casi al final de la subida, en otro avituallamiento he vuelto a alcanzarlos. Desde allí hasta el final de la subida, hemos ido juntos y ocupábamos una posición aproximada entre la 13ª y 15ª.
En la siguiente bajada, que era bastante técnica, Fernando G. se ha vuelto a quedar, y yo volvía a ir el primero de los tres, pero ya iba bastante cargado muscularmente y he parado un par de veces a estirar un poco, ya que me empezaban a doler las piernas (llevaba los cuádriceps y los isquios bastante duros), con lo que Adelino marchaba por delante y Fernando no ha tardado en alcanzarme al poco de empezar la pista de bajada, aunque íbamos los tres sólos. Y ha sido en ese punto donde nos hemos perdido: justo antes de llegar al avituallamiento donde había comida hemos tomado un camino equivocado. Teníamos que haber girado a la izquierda para llegar al mismo por una carretera (estaba a unos 300-500m del cruce) para después volver por la misma carretera y volver a llegar al mismo cruce, continuando por la carretera, pero ninguno de los tres hemos visto la señal y hemos girado directamente a la derecha, ¡saltándonos el avituallamiento! Y hemos seguido unos 4-5 km más hasta que ha vuelto a empezar otra subida, donde ya juntos nos hemos dado cuenta de que nos habíamos equivocado de camino. Y además, llevábamos mucho tiempo sin ver a ningún corredor.
Así que nos hemos parado a pensar qué hacer. Yo iba casi sin fuerzas y necesitaba comer, así que he preguntado en una casa si nos podían llevar hacia atrás hasta donde nos habíamos perdido. Un señor superamable, nos ha llevado hacia atrás hasta el punto donde nos habíamos equivocado para que pudiéramos comer algo y, nos ha esperado para devolvernos nuevamente al punto donde nos había recogido. No se si esto es muy legal, pero en mi opinión, el cruce donde nos hemos equivocado no estaba lo suficientemente claro y los únicos que hemos salido perdiendo hemos sido nosotros, ya que nos han adelantado unos quince corredores y habremos perdido aproximadamente media horita…
Con todo hemos vuelto a seguir la carrera, ya dirigiéndonos a la última subida donde Fernando G. y Adelino se han vuelto a ir hacia adelante. Hemos vuelto a adelantar a los mismos corredores que ya habíamos pasado antes y les hemos ido contando nuestra historia ya que se han sorprendido de volver a vernos… En la última bajada había un último avituallamiento y allí he vuelto a coincidir con ambos, pero han salido antes que yo y como ya sólo quedaba buenas pistas en las que correr ya no los he vuelto a ver. Además, yo iba tocado muscularmente y tenía que ir parando a estirar cada 1-2 km.
Aún así he adelantado a algún corredor más, y he llegado al final destrozado en 9h29’24”, en la posición 22ª (Adelino y Fernando G. han llegado juntos unos 12’ antes que yo en las posiciones 16ª y 17ª). Si no nos hubiésemos equivocado hubiésemos hecho los tres entre los 15 primeros, y ellos tal vez hubiesen llegado al top 10). Además, en la meta nos esperaba una última sorpresa: nos recibía al cruzar la meta el mismísimo Manolo "Triki" Beltrán (ciclista retirado del equipo Banesto/Movistar) y nos daba el agua mientras nos felicitaba!!! Los demás han ido llegando poco a poco, primero Miguel Ángel, después Fernando R. y por último Javi (que ha llegado a un par de minutos del cierre de la meta!), todos muy cansados, pero supercontentos por haber acabado.
Tras la carrera nos hemos vuelto a Torreperogil a dormir para el lunes (que lo teníamos todos libre) poder volvernos a la vida diaria. Pero antes de acabar me gustaría dar las gracias a Fernando R. y a toda su familia por su hospitalidad y amabilidad al hacernos sentir como si estuviésemos en nuestras propias casas. ¡Un placer compartir un finde con tan buena gente!
 

domingo, 9 de septiembre de 2012

CXM EL VALLE (MURCIA)

Esta mañana he vuelto a hacer una carrera por montaña desde el Campeonato Autonómico de Albocasser de abril, y para variar, ¡voy sin preparar! Esta vez es debido a que estamos acabando la obra del Centro Comercial donde estoy trabajando y vamos muy liados, pero como dentro de 3 semanas estoy apuntado a otra carrera de 66km en Jaén, pues así me obligo a entrenar algo en la montaña. Además, mi hermano Julio se ha federado también en montaña para hacer las carreritas de la liga regional y gracias a él me he apuntado (¡¡¡ahora es él quien me empuja a hacer cosas!!!).
La carrera tenía unos 22km y 1200 m+ (aunque los GPS’s dicen que es menos…) con salida desde el Santuario de la Fuensanta y para variar, he salido el último – literalmente – para quitarme presión y no ir demasiado rápido al principio, pero rápidamente me he quitado a mucha gente antes de empezar la subida a la Cresta del Gallo. Tras ella tocaba un continuo sube-baja por la sierra y su valle posterior, por terrenos relativamente variados que me han gustado bastante.
Tras subir a las antenas de la sierra, quedaba una larga última bajada para acabar nuevamente en el Santuario y acabar en 2h25’55” en la posición 54 de 318, muy bien, pero algo cansado al final (por lo que creo que lo voy a pasar muy mal en Jaén, sabiendo lo poco que voy a poder correr estas próximas semanas…).

lunes, 20 de agosto de 2012

ASCENSIÓN AL VIGNEMALE

Hoy he vuelto de mi estancia de tres días en Pirineos (hoy me he cogido el día libre para hacer un finde largo y poder subir a la montaña, ya que acabando el trabajo a las siete, no tengo tiempo para llegar…). Para este viaje he ido con Loli a hacer la ascensión del Vignemale o Pique Longue, una cima fronteriza entre España y Francia de 3298 m.
Yo salí de La Zenia el viernes por la tarde con destino a Valencia para dormir allí y salir temprano el sábado con destino a Pont d’Espagne, en el lado francés de los Pirineos. El viernes por la noche estuvimos decidiendo si era mejor acceder desde allí o si sería mejor desde los Baños de Panticosa, en el lado español: accediendo desde Pont d’Espagne teníamos unas 2,5 horas más de coche, llegando allí a las 16h aproximadamente y con unos 8-10 km a pie de suave, pero constante subida cargados con todo; mientras que desde los Baños de Panticosa , podíamos estar a las 12h, pero teníamos unos 20-25 km cruzando dos collados de 2500 m con el mochilón. Yo prefería esta segunda opción, pero debido a que teníamos que llevar a cuestas saco, tienda y comida ya que nos había sido imposible contactar con el Refugio de Oulettes (donde queríamos dormir).
Con todo esto nos dirigimos a Pont d’Espagne, pensando que sería el pueblo donde llegaba la carretera, pero no: se trata de una gran zona recreativa donde hay un enorme parking donde dejar el coche (pagando, claro, unos 8€). Pero bueno, ya que estábamos allí los pagamos e iniciamos la subida por el precioso Valle de Gaube, siguiendo el GR10. Al principio subía bastante, pero en cuanto llegamos al lago de Gaube la subida se hizo mucho más tendida y fácil. Hacía una tarde estupenda y había una gran cantidad de senderistas por la zona: la verdad es que merece la pena pasar el día en familia por esa zona, sin mochila y disfrutando, no como nosotros, cargados hasta los topes! El camino se hizo bastante ameno ya que vimos bastantes animales: vacas y cabras montesas a mogollón y hasta marmotas. Además las vistas del valle eran espectaculares, siempre con el macizo del Vignemale al fondo, presidiendo, y los dos pequeños glaciares que daban a la cara norte.
Así, llegamos al Refugio de Oulettes de Gaube (2151 m) a buena hora con la suerte de poder coger litera! Allí, me encontré con un amigo orientador, Joaquín de Huesca, que estaba haciendo una ruta circular de 4-5 días por la zona (ahora no recuerdo el nombre de la ruta) y que les quedaba un día de marcha.
Al día siguiente madrugamos bastante y fuimos de los primeros en salir del refugio antes de las 7 de la mañana con la intención de subir el Vignemale y el Petit Vignemale (si nos daba tiempo). Habíamos dejado en el refugio todo lo que no necesitábamos y podíamos subir con mucha más facilidad. El primer tramo hasta el collado Hourquette d’Ossoue (2734 m) era bastante empinado, pero todavía íbamos con las fuerzas repletas. Desde allí bajamos al Refugio Bayssellance (2651 m) y desde él seguimos bajando un poco más para dejar el GR 10 cogiendo una senda menos clara que salía a la derecha justo en una curva del camino. Desde allí ya se veía el glaciar d’Ossoue, que tendríamos que atravesar para llegar a nuestra meta. Poco a poco la subida se iba haciendo más empinada y fuimos desviándonos hacia la izquierda (en dirección al glaciar) para coger el hielo lo más tarde posible.
Entonces nos calzamos los crampones y entramos al glaciar: era el primer glaciar que pisaba. Hasta ahora había usado los crampones en laderas heladas, pero nunca sobre un glaciar y me quedé un poco impresionado con las grietas que tenía. Recordaba de EGB lo que nos enseñaban, pero esto era espectacular, y el día acompañaba. Poco a poco, el glaciar se hizo más tendido y lo atravesamos sin problemas buscando el paso entre las grietas para avanzar, llegando hasta el final.
Se veían al fondo las grutas Russell, excavadas por Russell en la roca como refugio para las ascensiones de este enamorado de esta montaña de principios del siglo pasado. Era espectacular ver cómo ahora están a unos 20 de altura desde la superficie del glaciar y pensar que hace un siglo se podía acceder a ellas desde el mismo glaciar… Sin palabras.
Llegados al final del glaciar nos colocamos los cascos y nos dirigimos al final de la subida, un tramo con mucha pendiente para el que tenías que ayudarte de las manos en muchos sitios (sin llegar a trepar), pero en el que había riesgo de caída de piedras de otros montañeros que iban más arriba. Poco a poco, y con bastante precaución, alcanzamos la cima del Vignemale (3298 m) con relativa facilidad. Además, no era más de mediodía y el tiempo era bueno, así que decidimos subir a otro par de picos más del circo glaciar, que se veían bastante fáciles.
Bajamos otra vez al glaciar con más precaución todavía y nos dirigimos al Cerbillona (3247 m) por el collado de Cerbillona por una subida bastante fácil, para después crestear y llegar al Pico Central (3235 m) cruzando por el collado de Lady Lyster (3200 m). Allí nos encontramos con un grupo de cuatro valencianos que habían salido del Refugio Bayssellance y que estaban haciendo la misma ruta que nosotros, así que nos unimos.
Como íbamos bien de tiempo, y a pesar de que empezaban a aparecer algunas nubes, el buen ánimo y la alegría nos hizo decidir ir a subir el Petit Vignemale. Bajamos al glaciar nuevamente a través del collado de Lady Lyster y bajamos por el mismo sitio por donde habíamos subido para dirigirnos nuevamente al Refugio Bayssellance. Allí se quedó uno de los valencianos, mientras nosotros nos volvimos a encaminar al collado de Hourquette d’Ossoue para coger el desvío hacia la última cima del día. El cielo ya se estaba encapotando y a lo lejos se veía alguna tormenta, pero decidimos hacer la última subida.
Yo no creía que la tormenta apareciera tan rápido, pero llegó cuando nos quedaba poco para coronar, así que nos pusimos los chubasqueros y nos obcecamos en llegar con la tormenta ya encima de nosotros con el peligro que traía: vimos cómo caía algún rallo al otro lado del valle, a no más de un kilómetro… Así que hicimos cima en el Petit Vignemale (3032 m) y bajamos corriendo cagando leches! Ya en el collado la tormenta había pasado, y con la cabeza un poco más fría me di cuenta de que en cuanto nos habíamos dado cuenta de la tormenta, lo que teníamos que haber hecho era habernos vuelto… ¡Pero de todo se aprende en la vida! Por suerte no había sido muy larga ni había llovido mucho.
En el collado nuestros compañeros se volvieron hacia su refugio mientras que nosotros nos dirigimos hacia abajo en busca del calor del refugio. Pero no iba a acabar todo ahí: a mitad de la bajada nos cogió otra tormenta, esta vez sin tantos rallos, pero con bastante más agua. A pesar de correr otro rato para que no nos pillara la lluvia, cuando llegamos al refugio íbamos calados hasta los huesos.
Hoy lunes no hemos madrugado mucho, pero la bajada cargados de nuevo con las mochilas se ha hecho bastante larga y cansina. Al llegar al Pont d’Espagne nos hemos dado una vuelta por la zona y hemos descubierto unos parajes preciosos, con unas cascadas espectaculares y unos puentes de piedra centenarios. Lo único es que estaba lleno de tiendas de souvenirs y turistas haciendo fotos: nosotros que llevábamos dos días casi sin ver a nadie, llegábamos a la civilización y al mundo del consumismo en cuestión de minutos!
Desde allí, todavía nos quedaba un buen paseo hasta Valencia y a mí otro poco más hasta Orihuela, así que comimos algo rápido y dejábamos las mini-vacaciones hasta más ver! ¡Espero no tardar mucho en volver a estas montañas!

sábado, 21 de julio de 2012

TROFEO FIESTAS DE SANTIAGO 2012 - TOTANA

Esta tarde he vuelto al mundo de la orientación (sin contar el Raid de Ronda) desde el CEO de Plasencia y ha sido en una carrera de la Liga Murciana de Orientación, sin ninguna expectativa y habiendo salido por la mañana con la bici de carretera y haberme hecho unos 80 km.
La carrera ha sido en Totana (El Mortí – La Charca) y en categoría Élite, en la que me he competido por primera vez (si no me equivoco) contra mi hermano Julio en orientación y en la que suponía que saldría perdedor ya que él está haciendo carrerones este año en H21B en liga nacional y yo bastante mal… Y para rematarlo, llegamos con el tiempo justo y llego a la salida con unos 2 minutos de retraso!
En cualquier caso, he salido muy concentrado e intentando meterme en el mapa cuanto antes, y he encontrado todas las balizas con facilidad y con pocos fallos:
-    Baliza 5: he pasado a unos 10 m del punto (un límite de vegetación) y me lo he pasado debido a que la baliza estaba tirada en el suelo, perdiendo algo más de un minuto (colocando bien la baliza…).
-    Baliza 13: iba un poco cansado por la velocidad de la carrera y he perdido la concentración, errando en la salida de la baliza 12 y después fallando en la ruta elegida, volviendo a perder más de un minuto nuevamente.
-    Baliza 19: aquí me ha costado un poco encontrarla porque me he desorientado un poco dentro del bosquecillo, perdiendo casi otro minuto.
Con todo esto he acabado con 40’03”, sexto (de ocho) y justo por delante de Julio (41’50”). Además, casi no he notado el cansancio de la mañana, por lo que estoy muy contento con la carrera, de las pocas en la que no he tenido baliza maldita!
 

sábado, 23 de junio de 2012

IX VOLTA A PEU DE CANET D'EN BERENGUER

Hoy he participado en otra prueba del Circuito Diputación de manera inesperada, y aunque no me sirva para acabarlo, puesto que ayer volví a Valencia a la cena fin de curso de la Escuela de Idiomas para despedirnos de un año de buena compañía en clase y “celebrar” el suspenso bastante generalizado que hemos tenido en el examen de certificación…
Así, tras dormir en casa de María (muchas gracias por tu hospitalidad!), este mediodía me ha llamado Esther para invitarme a ir a los entrenamientos oficiales del G.P. de Valencia de Fórmula1, que ha coincido este finde, ya que les sobraba una entrada para hoy porque un amigo suyo no iba a poder ir. Y como no se decir que no, pues allí he ido, sin comida ni nada a una nueva experiencia de ruido y velocidad. Ha sido un poco extraño ver la clasificación en las pantallas gigantes, sin enterarme muy bien de lo que pasaba…
Bueno, el caso es que me he comido medio bocadillo que me ha dado Esther, y como tras la carrera había bastante caos, se ha hecho tarde y no he comido nada más que un helado y un café, ya que si comía más lo iba a notar en el estómago durante la carrera. De este modo he ido a la carrera, de 10 km, de nuevo con la sensación de que iba a ser mi última carrera en Valencia hasta el Maratón, pero siendo capaz de controlar esta sensación (tal vez porque la carrera era más corta y cuando me di cuenta ya estaba acabando), pero volviendo a dejarme ir durante el último kilómetro, llegando también muy lento a meta, con un tiempo decente de 40’48” a pesar de mi poco esfuerzo al final.
 

domingo, 3 de junio de 2012

BANDORAID 3

Este finde me he estrenado en la versión profesional de los raids de aventura, participando en mi primer raid dentro de la categoría Élite, es decir, en la que los 3 participantes del equipo realizan todas las secciones, sin descanso (en los otros raids que había participado había sido en categoría de Aventura y allí siempre había un componente del equipo que descansaba en cada sección).
Yo estaba deseando participar en una prueba de este tipo, y a pesar de que en mi primer raid en Aventura, el Raid de Cuenca (en el que ganamos), estuve con fiebre los días posteriores a la prueba, conseguimos apuntarnos. Digo lo de “conseguimos” porque es muy difícil encontrar a gente que quiera participar en raids de esta exigencia física. Así que el equipo estaba compuesto por Héctor Esteve, Oscar Barberá y por mí, con la enorme asistencia de Héctor Nebot, que se moría de envidia de estar en nuestro lugar, pero que por cuestiones físicas no había podido participar.
El raid en cuestión era el Bandoraid 3, que se disputaba en la serranía de Ronda y que, además, era Campeonato de España, por lo que el nivel que había era altísimo. Según las inscripciones, eran sólo 18 los equipos inscritos en esta categoría, pero nuestra intención era la de realizar todas las secciones del raid, y si conseguíamos hacer un top10, sería todo un éxito para nuestra primera participación.
El viernes por la tarde quedamos en Murcia para echar mi bici y mis trastos en la furgo y nos dirigimos hacia Ronda, haciendo una parada para cenar a mitad de camino con más amigos que también iban a participar en el raid en categoría Aventura. a Ronda llegamos a medianoche, y con el tiempo justo para dormir unas pocas horas ya que al día siguiente había que madrugar para pasar por la zona de recogida de dorsales y pasar las pruebas técnicas necesarias antes del inicio del raid.
ETAPA 1 – Sección 1 (Orientación específica + Treking + Natación)
A las 10 de la mañana se dio inicio a la carrera en Montecorto, que empezaba con orientación específica en el que los componentes del equipo se tenían que separar (si así lo deseaban) para buscar una serie de balizas con un plano de orientación específica para juntarse posteriormente y seguir con un treking usando un mapa convencional a escala 1:25000.
En las balizas que me quedé tuve un par de puntos en los que me perdí y me costó encontrar las balizas, perdiendo entre las dos unos diez minutos, con lo que cuando llegué al punto de reunión Héctor y Oscar ya me esperaban un poco preocupados. Aún así, y como somos los tres orientadores (hay muchos equipos en los que orienta sólo uno y dependen de él para seguir una ruta), fuimos de los primeros equipos en seguir con el treking.
En este tramo empecé a sentirme muy cansado y siempre iba el último de los tres. Iba empapado totalmente desde el inicio, a pesar de que el cielo estaba cubierto y el sol no calentaba. No lo sabía todavía, pero me estaba deshidratando. Poco a poco nos iban superando equipos, incluido el VidaRaid, unos amigos vascos campeones de España en varias ocasiones y ganadores de raids internacionales.
Con sorpresa, un poco más adelante nos volvimos a encontrar con los del VidaRaid, parados: Uxue se había caído y se le había roto la pinza, perdiendo la punta con el chip. Pero el problema es que no se habían dado cuenta y hasta que llegaron a la baliza siguiente no se dieron cuenta, con lo que tuvieron que volver hacia atrás para intentar reconocer la zona de la caída y buscar el trozo de pinza… Consecuencia: no la encontraron, por lo que tuvieron que acabar la sección sin hacer ningún punto, teniendo que ir a buscar a los técnicos de Sportindent para que les dieran otra pinza y poder seguir con la carrera, ya sin ninguna opción.
Bueno, yo seguía poco a poco sin parar de sudar, pero no paraba en mi empeño. Así llegamos a la última parte de la sección: el tramo a nado de unos 400-500 m. Pero no iba a ser tan fácil: para realizarlo llevábamos en la mochila una bolsa estanca donde meter zapatillas, mochila, ropa y demás, teniendo que cargar con ella mientras nadábamos. Nosotros, previendo este problema habíamos comprado una minicolchoneta inflable para llevar los trastos y tener más flotabilidad, pero a Héctor se le pinchó durante el treking, por lo que tuvimos que improvisar: Héctor, que era el mejor nadador y además también llevaba aletas llevaría mi colchoneta y llevaría su bolsa estanca y la mía sobre ella, impulsando sólo con los pies, mientras yo nadaría. Así lo hicimos.
El problema vino al acabar el tramo: cuando intenté salir del agua me dieron unos calambres enormes en los isquios, que me impedían ponerme en pie. Era algo increíble: estaba a 10 m de la baliza y mis compañeros me esperaban para picar, pero yo no podía ponerme de pie a 3 m de la orilla. Como pude salí del agua cojeando y acabamos la sección. Fue entonces cuando me di cuenta de que a pesar de haber estado nublado y no hacía demasiado calor, había sudado muchísimo y me había deshidratado y de ahí los calambres. Pero no fui el único: a varias personas que llegaron después que yo, les pasó lo mismo. La carrera estaba siendo todavía más dura de lo que parecía en un inicio.
ETAPA 1 – Sección 2 (Kayak)
Para esta sección, y de manera excepcional ya que no hay kayaks de 3 plazas, uno de los componentes del equipo tenía que quedarse fuera esperando a que los otros realizaran las balizas. Todos convinimos en que yo no la hiciera para que me intentara recuperar de los calambres, así que fueron Héctor y Oscar los que la hicieron.
Y sin problemas.
 
ETAPA 1 – Sección 3 (Patines en línea)
Esta era la sección que peor llevábamos todos porque ninguno de los tres sabemos patinar y, a priori, nos iba a costar bastante. Se trataba de una subida por carretera de unos 4-5 km, para lo que teníamos que ayudarnos de bastones. Aquí Héctor fue el que mejor subía, mientras yo iba como podía. Poco a poco yo me iba quedando poco a poco retrasado y volviendo a sudar la gota gorda (literalmente). Ya se habían disipado las nubes de primera hora y el sol calentaba de lo lindo y llegué arriba bastante muerto. ¡Y eso que había estado descansando durante la sección de kayak! Tenía que ir parando a descansar cada 200-300 m e iba absolutamente empapado: yo sólo pensaba en que iba a quedar todavía más deshidratodo y que aún quedaba muchísimo.
Poco antes de la cima, Héctor Nebot (repito que ha sido una mega-asistencia!) bajó a animar y puede dar fe de mi estado de agotamiento (grabando un video corriendo a mi lado mientras yo moría en el final de la subida). Pero al menos acabamos bien dentro de tiempo.
ETAPA 1 – Sección 4 (BTT-O + Tiro con cerbatana)
Antes de empezar esta sección estaba un poco acojonado con lo que nos quedaba por delante, pero sorprendetemente fue subirme a la bici y sentirme lleno de fuerzas y muy cómodo. No se a que se debió, si a que Oscar no va muy suelto sobre ruedas o si a que aún me quedaba recuerdo en las piernas de mi preparación del intento Valencia – Lisboa, pero el caso es que se me pasó todo: ¡me había convertido en ciclista!
Además, al poco de empezar, Oscar se cayó, con lo que perdió más confianza y bajamos el ritmo y poco después le sobrevino a él la pájara: ahí comprendí que íbamos todos al límite y que era quien flojeaba en una disciplina quien se sobreexforzaba y lo pagaba.
Dentro de esta sección había una prueba especial consistente en bajar a pie a un barranco (tendría unos 100 m de profundidad) para tirar con una cerbatana a una diana y conseguir una puntuación mínima. Teníamos 3 lanzamientos para el equipo, y decidimos probar suerte los tres a ver quién era más hábil y ¡fallamos los tres! Después nos dimos cuenta de que debía de haber tirado sólo uno para cogerle el truquillo, pero nos pudieren las ganas de probar…
Para recuperar los puntos perdidos teníamos que ir a una baliza de penalización, pero como Oscar no iba muy bien y no íbamos muy bien de tiempo para acabar la sección decidimos renunciar tanto a esos puntos como a los de otra baliza más para tener margen en las siguientes secciones.
Para rematar, me tocó a mí caerme al bajar por una senda bastante empinada: salí volando por encima de la bicicleta con tan buena suerte que caí en pie mientras la pobre bici se llevaba un golpe importante… Tanto que la rueda trasera se descentró bastante (más de 1 cm), lo que me daba bastante inseguridad. Yo, no tuve el más mínimo arañazo.
Y sin más problemas llegamos al final de la sección en una base de la Legión situada entre Ronda y Montecorto.
ETAPA 1 – Sección 5 (Orientación + Tiro con arco + Memoria-O)
Esta sección se nos dio bastante bien de nuevo, con pocos fallos de orientación. Entre las primeras balizas había una prueba especial realizada dentro de la base militar: consistía en entrar a una red de conductos y salir por una salida establecida memorizando el plano sólo a la entrada. La red de conductos eran tubos de hormigón (como los de la red de saneamiento) enterrados y que utilizaba la Legión para entrenar…
Esta prueba la realizaba sólo 1 componente y decidimos que fuera Héctor, que era el que menos cansado estaba y tenía la mente más fresca, quien la realizara y no tuvo ningún problema en encontrar la salida.
Un poco más tarde había otra prueba especial de tiro con arco en la que había que conseguir una puntuación mínima, como con la cerbatana. En este caso, y aunque me apetecía probar el tiro con arco, que nunca he probado, decidimos que fuera otra vez Héctor (que sí que sabía tirar) quien tirara y en este caso hizo la puntuación máxima en el primer tiro, con lo que no perdimos nada de tiempo.
Con esto nos dirigimos al final de la sección, situada en Ronda, con margen sobre la hora de cierre.
ETAPA 1 – Sección 6 (Orientación + Cuerdas)
Tras descargar y darnos un pequeño respiro, nos tocaba una sección de orientación urbana dentro del pueblo de Ronda en la que llegados a un punto, nos separábamos para realizar una prueba especial diferente. A Héctor le tocó hacer un descenso por el barranco que pasa por debajo del famoso “tajo” de Ronda. Oscar se dirigió al mismísimo puente que cruza el tajo para rapelar desde él y yumear (subir por la cuerda) nuevamente hasta el puente bajo la vista de muchos espectadores.
Yo también bajé casi hasta el fondo del “tajo” para buscar una vía ferrata que tenía que subir. Para ello llevaba un disipador y un casco que me había prestado Héctor Nebot para hacer el tramo sin dificultades. Lo cierto es que el sitio era espectacular, con gran cantidad de vegetación y con la ferrata saliendo de la maleza para subir unos 69-70 m. La verdad es que fue muy bonita y las vistas eran espectaculares. Me gustó mucho.
Tras las pruebas especiales nos volvimos a reunir para acabar la sección en el mismo donde habíamos empezado, volviendo corriendo cargados con toda la ferralla que llevábamos y equipados con nuestros cascos corriendo por entre calles de sábado, cruzándonos con bodas, etc.
ETAPA 1 – Sección 7 (BTT-O)
Íbamos bien de tiempo, y tras equiparnos de ciclitas volvimos a coger las bicicletas. Yo iba algo temeroso por la rueda de atrás y esperando que el recorrido no fuese demasiado técnico para no hacer sufrir mucho a la dañada rueda trasera. Pero bueno, no había más remedio…
En esta sección Oscar volvió a dar síntomas de debilidad, tanto físicas como técnicas e íbamos sin forzar mucho para mantener fuerzas, que todavía nos quedaba mucho.
Y la noche empezó a caer. Pero ese no fue problema: el problema fue que Héctor pinchó y tuvimos que parar a reparar el pinchazo. Teníamos una subida fuerte y de varios kilómetros a mitad del recorrido y, ya de noche, Oscar no se veía fuerte para subir con la bici, así que decidió bajarse e ir caminando rápido con la bici. Sorprendentemente, así iba bastante rápido a pesar de la subida y le teníamos que esperar menos que si fuera en bici.
Y para rematar, a falta de una hora para llegar al final de la sección, ¡Oscar se quedó sin luz! Por suerte yo llevaba en el casco un frontal instalado y nos cambiamos el casco para que llevara luz. Además, yo iba siempre a su lado o detrás y le iluminaba un poco más para que no tuviera problema de visión. Pero en el tramo final de bajada por una buena pista, ¡yo también me quedé sin luz! Por suerte quedaban pocos kilómetros por buena pista y esta vez fue Héctor quien me dejó su casco (lo necesitaba para ver el mapa, pero llevaba poca batería) y acabamos la sección cada uno con el casco de otro!
Por desgracia, con tanto problema, llegamos al final de la sección con unos diez minutos por encima de la hora de cierre, por lo que no nos dejaron salir a hacer la última sección.
ETAPA 1 – Sección 8 (Treking)
Por esos pocos minutos tuvimos que dirigirnos a descargar las pinzas y algo apesadumbrados, irnos a dormir. Teníamos una sensación de alivio por poder descansar, pero nos habría gustado hacer todas las secciones, que era nuestro propósito para nuestro primer raid en categoría Élite.
Al día siguiente nos enteramos que hubo algunos equipos que salieron con el tiempo justo desde la sección anterior para realizar el treking y que no tuvieron tiempo de llegar a la meta dentro del tiempo estipulado, perdiendo todos los puntos de la segunda parte de la etapa, así que al final, creo que hemos tenido bastante suerte, ya que, habríamos ido bastante justos para terminar esta sección.
ETAPA 2 – Sección 1 (Orientación combinada)
Para empezar el segundo día de competición hemos tenido que desplazarnos hasta otra base de la Legión donde teníamos que hacer orientación específica, con la particularidad de que había que hacer 40 balizas, pudiendo hacerlas de manera individual o en equipo y pudiendo utilizar una bicicleta. Nosotros, viendo que Oscar prefería ir a pie y yo tenía la bicicleta con la rueda trasera descentrada, decidimos que fuera Héctor quien hiciera las balizas más lejanas en bici, mientras nosotros hacíamos las más cercanas a pie.
Además, Oscar y yo ya conocíamos el terreno porque coincidía con el que habían utilizado en la Liga Española de Orientación de la FEDO en su segunda prueba de 2010. Lo que ocurre es que el terreno era bastante técnico y podía tener bastante dificultad para los más inexpertos. Antes de salir, hemos decidio perder un poco de tiempo y repartir lo mejor posible las balizas, para que no tuviéramos que esperar mucho al final de la sección, pero aún así, yo he clavado mis balizas y he tenido que esperar a los dos más de 10 minutos. Aún así, hemos sido el segundo equipo en acabar la sección: volvíamos a demostrar que en orientación estábamos por encima de la media de equipos.
ETAPA 2 – Sección 2 (BTT-O)
Rápidamente hemos cogido las bicicletas y hemos salido en la busca de las últimas balizas del raid. Pronto, los equipos más fuertes nos han ido adelantando (incluso por senda, haciendo campos a través muy peligrosos, por lo estrecho de la zona) demostrando cuáles son los puntos fuertes de cada uno de los equipos.
Al final hemos llegado a la meta octavos de esta segunda etapa, pero muy cerca de los mejores, a 3 minutos del VidaRaid y a 20’ del pódium, con muy buenas sensaciones a pesar del palizón final de la bicicleta en la que hemos porteado la misma más de 100 m de desnivel y con las fuerzas justas.
Al final, el resultado final ha sido que hemos acabado en la posición 12ª de 18 participantes, muy muy contentos y viendo que con un poco de preparación se puede hacer un raid en esta categoría, no para ganarlo, claro, porque hay gente muy bien preparada, pero sí para ¡hacerlo muy bien! Y si lo preparamos bien, podemos dar alguna sorpresa a algún equipo!
 

sábado, 12 de mayo de 2012

XI 15 KM VILLA DE MASSAMAGRELL

Esta tarde he participado en los 15K de Massamagrell en lo que creo será mi última participación en el Circuito Diputación. Desde el principio de la temporada no creía que tampoco este año pudiera acabar el circuito, pero ahora que me marcho de Valencia a trabajar en Orihuela, ya sé que es imposible que lo acabe. De hecho este finde he venido a recoger trastos para llevarme…
Pero bueno, ha sido una carrera extraña porque he salido fuerte como siempre, pero como no estoy muy en forma cada vez iba a menos hasta que sobre el kilómetro 12 iba corriendo a 5’/km (o más) totalmente desmotivado y con hordas de corredores adelantándome. La verdad es que el problema no ha sido mi estado de forma, sino que estaba triste y no quería acabar la carrera para no tener que hacer la mudanza. Era como si la carrera fuese una metáfora de mi estancia en Valencia y el acabar la carrera representaba que acababa mi estancia aquí.
Sobre dicho kilómetro me ha alcanzado Esther, con lo que he decidido acompañarla y ayudarla, como otras muchísimas veces había hecho en otras carreras, con un ritmo de unos 4’15”/km, llevándolo bastante bien (lo que demuestra que el problema no era el estado de forma). Así que la he acompañado hasta los últimos 500 m, donde la he dejado ir para que esprintase, mientras yo llegaba a meta dejándome ir y casi andando, sin ninguna gana de acabar la carrera y con un nudo en la garganta. El tiempo, lo menos importante.
El destino sabrá qué me deparará el futuro!