sábado, 18 de septiembre de 2010

XXV MEDIA MARATÓN PUERTO SAGUNTO

La sexta carrera que disputaba este año en el Circuito de Carreras Populares Diputación de Valencia era en Puerto de Sagunto, sobre una distancia de media maratón. Esta carrera era también este año Campeonato de España de Media Maratón, pero para participar en ella pedían marcas mínimas (menos de 1h20') y yo no tengo esa marca, con lo que no entro dentro de la clasificación de ese campeonato.
La carrera empezaba a las 18h, y el tiempo prometía buenas condiciones ya que estaba bastante nublado, amenazando lluvia (pero al final no hizo acto de presencia): vamos, unas condiciones excelentes. Tal vez en algunos puntos del circuito hizo un poco de viento, pero no condicionó la marcha de los corredores.
Esta carrera me la planteaba con intenciones de probarme en larga distancia, con lo que tenía claro que no iba a salir a tope desde el principio dado el precedente de la última carrera que hice en Catarroja donde en el kilómetro seis ya estaba desfondado. Pero, desafortunadamente, poco antes de salir para la carrera tuve un incidente con la bicicleta (después de comer -a quién se le ocurre!- me puse a ajustar el pedal automático de mi mountain bike y para probarlo me subí a la bici, con tan mala suerte que al intentar no caerme, me golpeé la pierna con el pedal y me hice un tajo...) y me hice un corte de 3-4 cm de largo en la zona del soleo-tendón de Aquiles que me dolía un poco.
Así marché para la carrera con más dudas que nunca sobre cómo correr (incluso dudaba si podría acabar la prueba). Tras recoger el dorsal, me convencieron para que fuera al puesto de la Cruz Roja para que me echaran un vistazo al corte (que yo me había curado como había podido...), me pusieron unos puntos adhesivos y me dijeron que no tenía ningún problema para correr. Con este golpe de moral, me puse a calentar sin problema y decidí hacer la carrera como tenía prevista: a un ritmo de 4'15"/km de salida e intentar llegar lo más lejos posible a esa velocidad.
En la salida, coincidiendo con varios compañeros del equipo, encontré a Fernando Redondo y a Ismael que también querían hacer lo mismo, con lo que nos juntamos los tres y salimos juntos. Al poco se nos unió también Carlos Sanz y fuimos al ritmo establecido. Sobre el kilómetro 7 alcanzamos al grupo de 1h30', pero para evitar problemas de tropezones, Fernando, Ismael y yo decidimos superarlo y seguir a nuestro ritmo sin importarnos del viento existente en ese tramo. Así, los tres seguimos a nuestro ritmo entre 4'10" y 4'15"/km hasta el kilómetro 16 aproximadamente en el que nos separamos... A esas alturas, la carrera ya era un éxito al haber mantenido el ritmo deseado en la salida.
Yo pasé una minicrisis y perdí unos metros respecto a mis compañeros. Un minuto después fue Fernando el que también tuvo que bajar un poco el ritmo, uniéndose a mí. Ismael nos sacaba unos 20-30 m. Con mucho esfuerzo, me sobrepuse de mi debilidad y conseguí subir el ritmo, dejando atrás a Fernando y acercándome a Ismael poco a poco. Antes del kilómetro 18 ya había alcanzado a Ismael y lo superé. En ese momento y a tan poco de la meta, lo di todo y subí el ritmo para hacer la mejor marca posible.
De este modo, sufriendo todo lo que pude, llegué a meta en 1h28'04", a una media de 4'10"/km, todo un tiempazo para mis previsiones y el entrenamiento realizado. Muy contento! Además, el corte de la pierna no me limitó en absoluto, con lo que acabé con una satisfacción doble. Ismael llegó 15" detrás de mí y Fernando a un minuto de mi tiempo. Los tres contentos con nuestras carreras.
En cuanto al Campeonato de España, los 4 componentes del equipo tuvieron resultados dispares: Fernando Giménez se salió, haciendo su mejor marca (1h15'15"), Javi León tuvo problemas de sobrecarga muscular en los isquiotibiales dada la altura de temporada y Esther, aún medio lesionada, y María Antonia hicieron un tiempo similar con 1h36' ambas.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

EN PARAPENTE POR VILLAR...

Hoy he hecho mi primer vuelo en parapente. Ya había volado anteriormente en avión (vuelos comerciales) y en helicóptero (en el curso de formación que dio Tragsa para las brigadas forestales), pero esto ha sido diferente. Casi diría que ha sido lo menos impresionante... pero sólo hasta que me he empezado a marear...
Pero empecemos por el principio, ¿no?, el génesis: ¿cómo me he decidido a volar?
Bueno, yo no sabía lo que iba a hacer cuando me apunté a las brigadas de emergencia, pero allí coincidí con Nando, un chico que hace parapente -es un crack: va con la selección autonómica incluso- y claro, tras todo el verano hablando de nubes, vientos, velas... y como siempre quiero probar nuevas sensaciones, pues allá que he ido!
Tras haberme liberado un poco después del examen del ADIF, ya no tenía excusas para retrasar más el vuelo, así que me he ido con Nando a Villar del Arzobispo, por tener la orientación adecuada con la previsión del viento.
Me he puesto una chaqueta, por indicación de Nando (porque volando el aire es más fresco en altura), y pantalón largo y botas de montaña por si teníamos algún arrastrón por el suelo en el despegue o aterrizaje, mientras Nando ha preparado la vela del parapente y las sillas donde íbamos a ir sentados durante el vuelo. Allí habían algunos parapentistas más (un estudiante, un bombero, un jubilado y alguno más) que nos echaron una mano por si el primer tirón de la vela nos íbamos al suelo, y antes de que me diera cuenta Nando ha levantado el parapente y nos hemos levantado suavemente y sin ningún problema de la zona de despegue de la ladera.
Tengo que reconocer que el despegue me ha parecido muy sencillo y sin ninguna sensación fuera de lo normal: simplemente estaba volando! y tan normal! Eso de tener en el cuerpo un subidón de adrenalina es lo mejor para algunas cosas! Y así, sin más, hemos comenzado a deslizarnos por la ladera de la montaña de un lado para otro, meciéndonos y subiendo poco a poco gracias al viento de ladera. Fijaos bien cómo mi mano izquierda, la que no sujeta la cámara, no se suelta de la correa que me unía a Nando: el subconsciente me daba seguridad al agarrarme con fuerza de lo que me sostenía... ;-)
Pronto hemos comenzado a subir poco a poco y, de este modo, progresivamente, súbitas ráfagas de viento nos han empezado a sacudir en medio del vuelo. No eran muy fuertes, pero se notaban, lo que hacía que el suave balanceo momentáneamente no fuera tan suave. No le he dado la mayor importancia, pero tras un rato de vuelo, supongo que lo he debido de pagar.
Nando buscaba subir (y yo encantado) y ha encontrado una corriente ascendente que nos hizo ascender a 2-3 m/s. Yo no notaba que subiéramos tan rápido, pero el instrumental que lleva Nando lo confirma. Además, para mantenernos en la corriente hemos girado en círculo, para lo que teníamos que contrarrestar el peso con el cuerpo (como cuando vas en moto). Y así hemos subido bastante. Lo malo es que no he conseguido sentir mucho la ascendente, ya que la hemos perdido rápidamente...
Pero hemos ganado bastante altura e incluso se veía algún parapente por debajo de nosotros: y había unas vistas geniales de la zona. Ya me había relajado y dejaba de asir con fuerza la sujección, pero ahí me he comenzado a sentir un poco mareado. Yo creo que ha sido por haber llevado manga larga, que me ha hecho pasar calor, unido con el balanceo continuado del vuelo... pero Nando se ha dado cuenta y ha decidido bajar para evitar males mayores.
El aterrizaje también lo ha hecho supersuave y no ha habido ningún problema. La sensación de volver a pisar el suelo ha sido rara: no se si por el mareo que traía, o por volver a estar de pie, pero en cualquier caso con alegría por la experiencia. Un buen rato después, Nando me ha preguntado si quería volver a dar otra vuelta, ya que dice que me he mareado muy rápido, pero aún no estaba recuperado y he preferido quedarme en tierra (creo que este es mi medio, jeje).
La verdad es que ha sido una experiencia diferente, muchisisísimo más suave que despegar en avión, pero más atractiva al tener el aire golpeándote en la cara y sintiendo cómo varía la fuerza del viento. Vamos, ¡se lo recomiendo a todo el mundo! Yo, seguro que repito!

domingo, 5 de septiembre de 2010

XXVIII VUELTA POPULAR A CATARROJA - V GRAN FONDO PUERTO DE CATARROJA

La carrera de este fin de semana era el Gran Fondo de Catarroja, una carrera que muy extrañamente, y pese a las inútiles quejas de algunos participantes, se realizó en domingo y por la tarde (era la primera vez que yo lo hacía...). Además, aún siendo un gran fondo (carreras de 15 km, por lo general), esta vez se disputaba sobre una distancia de 11,2 km debido a obras en la zona próxima a la Albufera.
Así pues, el domingo por la tarde, en vez de echarnos la merecida siesta de los domingos por las tardes, quedamos para irnos de carrera! Para esta carrera no tenía muy claro qué táctica utilizar (la de salir conservando, o salir en plan suicida tipo José Manuel), pero al estar seguro de que no eran 15 km, decidí utilizar la segunda y ver hasta donde podía llegar. Pero esta vez me salió mal, ya que en Villanueva de Castellón, a pesar de no haber entrenado, estaba bastante descansado y pude aguantar más o menos bien un ritmo fuerte, mientras que los tres días previos a la carrera de Catarroja había entrenado y no era lo mejor comenzar la temporada forzando...
Pero de esto me di cuenta tras acabar la carrera: no adelantemos acontecimientos!
Tras calentar un poco con Javi León y José Manuel nos situamos bastante bien para la salida, comenzando con las féminas: nada más salir iba tras Patricia Montalvo, Carmen Sala y Marta Cambra, pero el ritmo de salida era muy fuerte y tras un primer kilómetro frenético (me salió a 3'29"/km) me di cuenta de que no era mi día. Poco a poco fui dejando ir al grupo que llevaba delante para intentar regular, pero aún bajando el ritmo, cada vez me encontraba más y más ahogado.
Kilómetro a kilómetro fui bajando el ritmo, hasta que el sexto (que lo hice a 4'08"/km) decidí que no podía más y bajé el ritmo para poder recuperar el aliento. Así que hice los siguientes parciales a 4'30"/km aproximadamente intentando recuperar sensaciones, que no llegaron. Me sentía con buenas piernas y de respiración y corazón me recuperé, pero de cabeza no podía forzar: llevaba mucho tiempo sin hacer nada para que mi cuerpo quisiera hacer ese esfuerzo por cuarto día consecutivo.
Decidí dejarme llevar hasta la meta y empezar a almacenar kilómetros en las piernas de cara a la temporada invernal. Sin embargo, pasado el kilómetro 10, Esther me alcanzó (cosa que me sorprendió mucho ya que estaba lesionada: qué mal debía estar yo!!!) y decidí seguir a su ritmo y ayudarla en lo que pudiera ya que llevaba a otra chica 50 m por detrás. Como vi que no iba a tener problemas para mantener su posición, volví a descolgarme de su grupito. Sin embargo, justo antes de pasar el kilómetro 11, había una cuesta tras subir de un paso inferior, y como sabía que no me estaba esforzando lo que debía y que estaba "entrenando", decidí hacer la cuesta a tope. Allí, al adelantar de nuevo al grupo de Esther y acabar 15 m por delante de ella, me di cuenta de que iba bastante bien de piernas, pero mi cabeza me volvió a decir que ese día no era día de más esfuerzos y me volví a dejar ir, con lo que me volvieron a adelantar todos!
Bueno, el caso es que esta experiencia me hizo darme cuenta de que el cansancio acumulado de varios días siempre pasa factura y que ahora en el inicio de la pretemporada se puede llevar, pero que es algo que tendré que tener en cuenta más adelante para no saturarme! Al final acabé en 46'52" y de allí, para no perder las buenas costumbres, nos fuimos de cena postcarrera a relajarnos un poco, que nos lo habíamos ganado!

sábado, 14 de agosto de 2010

XXVI VOLTA A PEU A VILLANUEVA DE CASTELLÓN

Tras un par de semanas de descanso veraniego, en el que me he obligado a descansar para pasar página de las lesiones y molestias de la temporada y preparar así la nueva temporada desde cero, tenía que hacer la séptima carrera del Circuito Diputación de Valencia para conseguir finalizarlo (sólo puedo faltar a una carrera de las 5 que quedan ahora). Esta vez se disputaba en Villanueva de Castellón sobre una distancia de 9 km con una temperatura relativamente agradable, pero bajo un intenso sol.
Casi ninguno habíamos corrido allí anteriormente, por lo que no sabíamos cómo era el recorrido, pero conociendo un poco la zona, estaba claro que sería totalmente plana (bueno, había alguna cuesta para subir y bajar al río Albaida, pero poca cosa tras la carrera de Calicanto de hace tres semanas).
A pesar de estar casi sin hacer nada, y tras el buen resultado de la última carrera, decidí salir a tope desde el principio para intentar correr con las primeras chicas y así forzarme a ir al máximo desde el principio. La idea era la de hacer las carreras a tope desde el kilómetro cero y sufrir la parte final para intentar mejorar con la rivalidad en carrera (hasta ahora siempre había corrido saliendo a controlar para darlo todo al final y muchas veces llegaba a meta con demasiada energía sin gastar).
Así que salí fuerte, haciendo los dos primeros kilómetros a 3'40", encontrándome a escasos metros de Carmen Sala y por delante de Cristina Loeda (que parece que al final petó) y Marta Cambra. A partir de ahí ya empecé a sufrir y fui bajando el ritmo poco a poco pero aguantándolo bien hasta el kilómetro 7 por debajo de 4'/km, en el que ya no daba más de mí y los rivales me empezaron a adelantar poco a poco. Así, sufriendo al máximo, hice esos dos últimos kilómetros a 4'10", acabando finalmente en 35'22" y siendo superado finalmente en recta final por Joaquín y Armando, del equipo de la UPV, y Marta, que fue quinta clasificada femenina.
Tras recuperarme un poco, me reuní con otros compañeros que iban llegando poco a poco para comentar un poco nuestras sensaciones de la carrera. Allí no estaba del todo satisfecho del resultado, pero viéndolo ahora desde una perspectiva más objetiva y como el test que me planteé hacer, lo cierto es que es un muy buen resultado con el que comenzar los entrenamientos en septiembre de nuevo, con lo que tengo muy buenas espectativas para el futuro próximo.
¡Esperemos que se cumplan!

sábado, 24 de julio de 2010

V PUJADA A LA MUNTANYA DE CALICANTO (CHIVA)

Este sábado tenía carrera del Circuito de Carreras Populares de la Diputación de Valencia en Calicanto. Esta era la tercera carrera del circuito que hacía este año (de las seis ya celebradas) y la hice en unas condiciones malas: no es que estuviera mal físicamente tras la carrera de montaña de la semana anterior, sino que la noche anterior me había quedado en Enguera de cena con los compañeros de trabajo y acabamos a las 5:30 con un grado de intoxicación bastante importante. Además, dadas las condiciones, nos quedamos a dormir allí y a las 10 ya estábamos levantados y todavía con algo de mareo.
Así, y sin dormir siesta ni nada, me fui a esta carrera de 11 km. ¡Eso no es mucho! pensareis... pero la verdad es que era una carrera bastante dura porque se subía por una carretera dentro de una urbanización hasta un repetidor que había en la montaña, subiendo casi 300 m en algo más de 4 km. Yo estaba avisado de esto, pero decidí (tal vez afectado por el alcohol) salir a tope durante la subida y una vez arriba defenderme como pudiera hasta la meta. Además, debía de defender mi condición de corredor de montaña en una carrera como esta!
Como había previsto, salí a tope y hasta el kilómetro 2-3 fui adelantando a gente sin parar hasta encontrarme a la altura de las dos primeras chicas -Maxinne y Cristina Loeda-, pero a esa altura me empezó a pasar factura el cansancio. Tuve que bajar el ritmo y pronto me adelantaron la tercera y cuarta (que al final sería la ganadora) -Carmen Sala y una de Xativa-. Llegué a duras penas a la cima y allí adelantó la quinta clasificada -Marta Cambra-. No podía seguirla...
Tras un kilómetro de recuperación, apreté un poco el ritmo y volví a adelantar a gente. Alrededor del kilómetro 7 nos cruzamos con los primeros clasificados mientras nosotros bajabamos un tramo superempinado. Ahí todos nos cagamos... ¡Dios, lo que nos esperaba!
En el kilómetro 7,5 había otro repecho, y aunque yo pensaba que me había recuperado de la subida, al poco de empezar a subir, me di cuenta de que iba sin fuerzas. Además, me adelantó la sexta chica -una chica de Correcaminos que nunca había visto-, pero yo intenté mantener el ritmo como pudiera.Por suerte no era mucho, pero pronto llegó el tramo en el que nos habíamos cruzado con los primeros, que iba del kilómetro 9 al 9,5: íbamos todos (por suerte!) casi parados aunque sin llegar a caminar.
El último tramo volvió a ser cuesta abajo y lo dí todo para hacer el mejor tiempo posible, ya que hacía mucho tiempo que no corría a tope en asfalto. Hice 47'26", bastante cansado, pero muy contento con la carrera dadas las condiciones de la salida. ¡I'M BACK!

domingo, 18 de julio de 2010

VI CAMILLE EXTREME

Hoy domingo hemos estado corriendo en Isaba (Navarra), en la parte más septentrional del Valle del Roncal, muy cerca de Francia y Huesca: se trataba de la Camille Extreme, una carrera por montaña de 31,4 km y 1950 m de desnivel positivo. Era la segunda carrera de la Copa de España (a la primera no había podido ir por estar haciendo el Trail Mitja Lluna). La carrera se llama así, según nos dijeron, por ser Camille el nombre del último oso de la zona.
Salimos de Valencia el sábado por la mañana Joaquín y yo (al final Javi y Norma tuvieron problemas físicos y, por desgracia, no pudieron venir) para llegar a primera hora de la tarde a Isaba, un pueblo pequeñito en la parte alta del valle, rodeado de montaña y valles espectaculares. Lo que más me sorprendió del mismo fue que todo el mundo hablara euskera, ya que suponía que serían más aragoneses que vascos... pero bueno, el pueblo y la gente muy bien. Lo malo es que yo venía de un cumple la noche antes y estuve todo el sábado que me caía de sueño, así que esa noche (que hacía un fresco de narices, por no decir un frío que te cagas...) preferí irme a dormir pronto que al día siguiente habría marcha!
La carrera comenzaba a las 9 de la mañana y allá que fuimos los casi 300 corredores que comenzamos, en dirección a la cumbre del Ezkaurre (2047 m). Previamente teníamos otra subida menos dura que alcanzaba los 1700 m, para bajar posteriormente para enfrentarnos con el coloso Ezkaurre que había que subir en unos 3 km un desnivel de 800 m: durísimo. Hasta ese momento la carrera había discurrido por espesos bosques de pinos y hayedos, con lo que el sol no hacía muchos estragos. Sin embargo, el último tramo de subida a la cima era un pedregal con una pendiente mortal...
Estábamos en el kilómetro 18,5 y esa subida (unida al cansancio acumulado de los kilómetros anteriores) me dejó bastante tocado. Hasta el pie del Ezkaurre había ido bastante bien, pero el ir muy próximo a Marian (que estaba seleccionada con la Comunidad Valenciana) y a Toni Torres (de orientación de la UV) me hizo ir un poco al límite y lo pagué. En la cima del Ezkaurren ya no veía a Marian, que iba por delante, y Toni me adelantó.
La bajada inicialmente era muy técnica, todo lleno de piedras que no permitían un apoyo fiable, y puesto que estaba temeroso por mis últimos problemas (esguinces y la tendinitis de la rodilla) fui con bastante cuidado. Poco a poco la bajada pasaba por prados y de nuevo por bosques, y aunque era mucho más fácil, eso no evito un par de resbalones...
Finalmente, tras 3 o 4 subiditas más, llegué al último avituallamiento y allí me uní de nuevo a Toni en la última bajada. Durante la misma, sobrepasamos a Marian y de ahí nos dirijimos a la meta. Finalmente, acabé en 4h36'04", contento por haber realizado un buen tiempo para ser mi primera carrera del año por la montaña, pero bastante castigado muscularmente, sobre todo de cuádriceps.
Y tras la carrera había comida popular, con unas migas de pastor con chistorra: muy buenas, y con el hambre que llevábamos todos, más todavía. Ahora unos días de recuperación y a intentar seguir entrenando bien!

sábado, 19 de junio de 2010

VIII GRAN FONS MANCOMUNITAT DEL CARRAIXET

Este sábado tocaba volver al mundo de la competición con la segunda carrera del Circuito Diputación de este año, ahora que ya empiezo a estar sin molestias de la rodilla y estoy empezando a entrenar con bastante asiduidad.
Nos tocaba una carrera de 15 km al lado de Valencia por el barranco del Carraixet, saliendo de Alfara del Patriarca y pasando por pueblos como Vinalesa, Bonrepòs i Mirambell, Foios o Tabernes Blanques. Como no estoy al 100% de estado de forma (y además el día antes me pegué una rodada de media hora a 4'/km), me tomé con calma la salida para no abusar de mis fuerzas. Además, hacía un tiempo espléndido y el sol prometía que íbamos a pasar bastante calor durante la carrera a pesar de que saliéramos a las 19:45h. Fui a la carrera con Javi, Pilar, Ester y Juanjo, y allí ya me encontré con gente que hacía un tiempo que no veía (Fernando, Quique, Fran, ...) y con otros que no esperaba ver allí (el Rus-O o Roger Casal).
Me lo tomé con bastante calma en la salida, sin forzar, haciendo los primeros 5 km con el Rus-O a 4´30"/km, pero como me encontraba bastante bien, tiré para adelante corriendo entre 4'20" y 4'10"/km hasta el final, con un kilómetro final por debajo de 4'/km, pero sin encontrarme en ningún momento forzado con el ritmo. Al final acabé en un tiempo de 1h04'23" bastante contento.